INSISTO
Ayer
que no te he sentido
mi asombro hizo descender la luz
con más urgencia
incendiada al instante
con el fuego raro
que acompañó a las sombras
me encontré de súbito
en el fiero regazo
de una noche mordaz
que se supo tan larga
y convirtió
en tentáculos los brazos
que ya no me sostienen,
quedándose mi piel fría
como un lirio
suplicando la lluvia,
y mi boca cerrada a la palabra,
a la palabra que no aprende,
que no aprende y no sabe
sino desdecirse hacia dentro.
Adoracion Ocaña Soto
que no te he sentido
mi asombro hizo descender la luz
con más urgencia
incendiada al instante
con el fuego raro
que acompañó a las sombras
me encontré de súbito
en el fiero regazo
de una noche mordaz
que se supo tan larga
y convirtió
en tentáculos los brazos
que ya no me sostienen,
quedándose mi piel fría
como un lirio
suplicando la lluvia,
y mi boca cerrada a la palabra,
a la palabra que no aprende,
que no aprende y no sabe
sino desdecirse hacia dentro.
Adoracion Ocaña Soto

