miércoles, junio 29, 2005

Carta Primera

“Aunque ame tanto, reálmente no tengo nada. Ni el amor tengo, ni él me tiene…”


Te escribo, muro donde va a parar a cabezazos mi cabeza, una carta,
La primera. Escribo a tu solidez desde mi empeño destructivo, pues están
Dispuestas todas las grietas de un modo curioso en ti, y aun no gozo
De la visión del agua caliente de mi lluvia filtrándose por estas, más
Grandes, más pequeñas, pero todas fisuras hondas sin fin.

Esta mañana, amor, muro sordo, antes río caudaloso, noche líquida,
Leyendo a un poeta latinoamericano, no se si enemigo mío por su
Empeño atlántico en repetir tu nombre o amigo, mas por lo mismo,
Citaba este con Judithescos istmos de mi dolor un buen cuarteto:

“Aquella noche de Setiembre, fuiste
Tan buena para mí… hasta dolerme;
Yo no sé lo demás; y para eso,
No debiste ser buena, no debiste… ”

Lo leía tumbado en la habitación del hotel de la playa que más odio,
Gracioso fue que septiembre entró de golpe en la escena, el cuarto,
Sus paredes, todo se convirtió en la Puerta Elvira. Y yo inventé una
Imagen de tu cuerpo, tomando de mis manos mi cuerpo, besándome
E inquiriendo “tú quieres decirme algo…”.

Claro que sí, vida, amor:
“seré tuyo para siempre, pero también para ti…”.

Debías haber visto
Tus ojos entonces, ¿Cómo no te habrías autoenamorado?, dulces. Azul
Como tu nombre tu mirada. Ahora jamás te veo, pero lo último, labio
Tuyo exhalándome suplicios, que me dijiste fue “necio, yo nunca te he
Amado” y yo ahora, consciente de mi estancia real y de mi ensoñación,
Desearía que tu soñaras también con ese septiembre, espectadora de tu
Propio amor, tan olvidado en los charcos de esta noche de Junio.

Escríbeme… desde cualquier mes del año.

M.C.

6 Comments:

Blogger newpurplepoetry said...

CARTA SEGUNDA

Te escribo desde la cloaca del mundo, desde mi ciudad, que es la tuya,
Aunque hoy nos seas extranjera, a mí y a las plazas donde no da el sol.

Justo ahora estoy en el centro de la oscuridad, en un banco desastroso
De madera de una de tantas plazuelas de fuentes sin carpas tuyas…
Escribiéndote sin ti. Manchándolo todo de palabras mojadas sin agua.
Plenándome de tus recuerdos y hastiando a la memoria con tu nombre.

Hoy vives lejos de todo esto. Siento que tu mundo no recibe ninguna
De mis cartas. Yo se que te correspondes con otros mundos. Escribes
A otras partes, a otros hombres, llenando otra quietud de tus palabras.
Mi mundo carece de un buen emisario. Cartero veloz, afanoso, joven,
Inquietado de ilusión por trabajar para mí, infalible en los atajos, bien
Lleno de cualidades humanas, quizá también culto… Pitié seigneur!
Y que él mismo me escriba tus cartas, sellando con tu rúbrica, lacrando
Con tu lacre. Que me mienta por ti, que me haga amarlo a ti. ¡Señor!;
Corramos la estúpida oscuridad, a veces toma el teclado y escribe por sí sola.

Últimamente el cielo siempre me depara tormentas, miro, ya chispea,
Decido empezar a poner fin a esta carta. Jamás debí escribirla quizá.
Me dispongo a moverme, recojo el ordenador, me llevo las sombras.
Las nobles nubes lluviosas me siguen a todas partes desde tu partida.
Y empiezan a lloverme, cuando escribo, sobre las teclas. Ni una sola
De las gotas viene vacía.

Y cada cual me trae tus mil recuerdos
Entre el silencio y el chofchof rotundo.


Escríbeme… desde cualquier tormenta.

M.C.

6:51 a. m.  
Blogger newpurplepoetry said...

CARTA TERCERA

Te escribo hoy sentado al desayuno, quizá donde te empecé
A perder o en otro de nuestros sitios, para reconocerte varias
Cosas. No habrás leído mis cartas anteriores y esta no creo
Que la leas, así que seré breve, duro, e imaginativo
Esta vez…

Vale que paseo, llamémosle cazar fantasmas, por todos lados
Donde tú y yo fuimos. Vale que murmuro a un muro. Y vale
Que estoy mudo. Y que ya no te oigo, que golpeo y no siento
Nada. Tú has hecho extranjeros mis sentidos, has hecho inmigrar
Al silencio. Y no se cómo, ahora la nostalgia se pasea con
Un pase pernocta por cualquiera de mis estancias.

Yo ya he estado en este café contigo mientras la flama hace
Cantar aun más rápido y fuerte a la chicharra.

Tú y yo ya sobrevivimos a esto y a la estación de la nieve,
Y al alud inclemente del sol del verano en el desierto de
Almería. Tú que habías cogido mis hojas con cuidado en
Otoño y que las viste nacer y crecer por primavera, has ido
Donde no soy nada. Otro café. Otra chicharra, otra estación.
Realmente, amor, vida, ¿No sabes suplantar a la que fuiste?

¡Mitosis de amor!
Divídete como el mar para mi Biblia.

Escríbeme… desde cualquier cafetería.

M.C.

6:53 a. m.  
Blogger newpurplepoetry said...

CARTA CUARTA

Hoy quiero hablarte de cuanto, cómo y en qué medida tu amor afecta.

Hace un tiempo la gente viene preocupándose, amor, por el terrorismo.
Ingenuos, no te conocen. Tu terrorismo jamás acabará por cesar.
Tu legado de terror es un buen motivo para la cuarta carta, susurrada
De cerca por el dolor, una carta dedicada a cuanta bomba tuya cae
Entre mis costillas con un golpe certero, dedicada a cada uno de los
Disparos, palabras injuriosas que salen de tus labios velozmente, como
Disparadas directas al centro de mi sien, causando cataclismos agudos,
Tormentas de incertidumbre y falta tuya; El no saber mía tu voz.
Amor… eso si es terror.

No he preparado mi cuerpo, calor, para esta guerra, vida, mis manos
Jamás han derramado este tipo de sangre, tan sólida, que tiene cierto
Tipo de mujer que habita comúnmente en zonas frías, que justo habita
Entre todo lo que hay fuera de ti y tu centro. Jamás me he acorazado
Para una batalla tan cruel en la que el gran porcentaje de los golpes
Se los lleva el que más ama. Yo creía tener alma para soportarlo,
Y cielo, color, la tengo. Luz, yo tengo un alma que tu me enseñaste
A tener. Pero lo que no sabía es que siendo tan fuerte mi espíritu
Mi cuerpo se pudiera debilitar tanto sin tu alimento. Maná, tu que
Sembraste en el huerto tu salubre esencia, déjame beberte, tomarte.
Ágapes, ustedes que sirvieron más de una vez a mi estómago,
Alimentadlo de nuevo. Que me enflaquezco si no puedo saciarme.
Guerra, no te alimentes más de lo que sufro, ni de mi, ni de mi amor,
No te has de alimentar, lid, lucha, con mi cuerpo. Yo soy la enfermedad.
¿No sobrevivirás a mí?

Pronto te escribiré, lanzaré
Mejor dicho mis bombas
Sobre tu hermoso tejado.

Escríbeme… desde cualquier explosión.

M.C.

6:54 a. m.  
Blogger newpurplepoetry said...

CARTA QUINTA

Esta mañana el sol era una calabaza sobre la visera de la gorra de Javi,
Las monedas de tu recuerdo caían por la ranura jugosa de mi juego,
Este pensamiento gota a gota mío de maquina tragadolores. Tu nombre
Hacía clic en el cajón de las monedas, que al estar vacío conseguía
Que cayera siempre justo en medio de una nada inmensa y sonara clonc.
Como siempre ocurre con tu nombre, que suena más fuerte de lo que
Debiera.

Esta carta va sobre una de mis pasiones.

De niño siempre sentí deseo por todo. ¿Qué pasional, no? El problema
Es que crecí, amor, y seguía sintiendo esa pasión desmembrada en mil.
Amaba claro, claro, pero a todo el mundo. Así te amé también a ti,
Te amé a todo el mundo, porque vida, esa es mi pasión. El amor, única
Patria, suelo firme que besar, donde luchar. Y pensarás leyendo, mi bien
“este hombre jamás me ha amado”… Sueño, vida, yo solo te amo a ti.
Te amo al mundo, porque no te podría amar sin el mundo, sin tu mundo
Sin mi mundo, sin el mundanal y mundano deseo global. Porque amar
A todo, vida, me daba fuerza para amarte más que a nada. Porque, sueño,
Era consciente de que el amor se entrega sin medida, y yo no mido,
Jamás usé metros, mapas, reglas, ecuaciones, ni ningún otro uso común
Para satisfacerme y despejar la verdadera incógnita de lo que es amar.

Comprenderás que venga ahora aquí con cierto tono sarcástico y tonto,
Y no, no me defiendo ni ataco, solo me desnudo y me libero animal.
Te doy la estúpida razón en algo. Tú nunca habrías sido feliz a mi lado.
Porque jamás comprendiste esa pasión, una de mis pasiones, la más
Importante. Despejar la verdadera incógnita.

Por hacer un juego de palabras tonto, esta carta es amar.
Y ya no se qué mas es amar, aparte de todo lo que tengo
Y todo lo que necesito.

Escríbeme… desde el silencio diario.

M.C.

6:56 a. m.  
Blogger newpurplepoetry said...

CARTA SEXTA

Desde que nos has dejado, el juego y yo somos uno. Me encanta jugar.
Esta carta, la sexta de seis, o ninguna, si lo vemos objetivamente,
Va sobre el arte lúdico de crear juegos con el dolor y la ausencia.

Hoy juego al niño enamorado, con los pies al filo del precipicio, la cara
Infestada de agujas de coser, como la muñeca tan oscura que te regalé,
Y los labios sellados por un hilo dorado al que tu llamarías silencio, alma.
Me embadurno los pies de una quietud horrenda sobre tus emplazamientos
En mi mente. Juego con el pegamento y no me muevo de tus rincones.
Dicen que el peor cáncer es amar sin ser correspondido, y tu bien sabes,
Vida, alma, que el peor cáncer es solo el cáncer, el que se nos lleva.
Pues vida, y no te perturbes, tambien juego a que lo incubo para ti.
Juego a que un día aparezco sonrisa en mano triunfal y te digo: ¡Océano,
Ahora si tengo una oportunidad!

Pero tu no eres Océano. Ni siquiera eres Mar.
Ni yo soy un bañista, ni ya se si debo nadar nunca jamás
En estas aguas donde mueren las carpas como el rayo.

No se si ya quiero leerte.
No se si ya quiero que escribas…

MC

6:58 a. m.  
Blogger newpurplepoetry said...

CARTA SÉTIMA

Esta carta se escribe desde la altura, descenderá desde los mil quinientos metros
Hacia el mar, hacia la espuma… desde el viento sin ciudad que huele a cementerio.
Quizá se desescriba la tinta por el camino. El aire de estas tierras hasta borra la memoria, quizá cuando esta carta llegue, con todo el peso de dolor que lleva y con
Todo el peso del ya no amor y ya no dicha… llegará con otra letra y cruel mensaje.
Llegará y al caer sonará a la última, la carta de despedida. No más trágicos encuentros con la epístola, he de cesar en mi empeño de envolverme Del recuerdo de tu sombra. No hay derecho a callar, si hablar deseas, y no hay derecho a escuchar, si no se habla. Aquí bajo estas breves últimas líneas, se acaban la esperanza y el despecho.

Yo ya he crecido, ramas y más ramas, mis dedos que ya albergan pajarillos, nidos
De paja, buhos por la noche, mis dedos ululantes y delgados, que ya no tocan sino
A Ciprés y a Roble, compositores grises de estas noches que me pierdo en el río
De todas las memorias que albergo entre mis neuras… ¡Cómo baja este fluyendo
Desbocado!, te veo, y veo a Virginia, y a Patricia, te veo y veo a Tamara lavando
En este río las ropas que su campo de zarzas poco a poco han destrozado, os veo
A todas, acuáticas: las piedras ya no os tocan ni os detienen, vais con el río, y ni el amor
Hará que os estanquéis en esa orilla, donde aun mi cuerpo es el de un enamorado,
Y está sentado con medio cigarrillo rubio en la boca y un cáncer en la mano y la dicha
De amaros en la otra…

Yo ya he crecido, ya no te pediré que me escribas, ya no te escribiré que me pidas,
Ni nada. No más estanques, no he visto en mi puta vida una carpa, y no existen
Hombres con lo ojos grises, solo viejos viciosos con el pelo cano, no conocemos
Sebastopol, Nadenka es un nombre tan trivial que suena a Nada… Morir nunca supondrá un bonito cadáver, si no lo crees, Lamber, mira al suelo, mira debajo de los
Tulipanes, ¿Has visto el cadáver que se abraza a si mismo? Así murió lo que fuimos.

Ya no me escribas…
No te necesito.

7:00 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home