domingo, abril 17, 2005

La fortuna

La fortuna es una rueda que gira
Sin piedad contra los hombres,
A nosotros nos tocan los pesares
Que despide con sus giros veloces:

Somos herederos del brío de sus aspas.
Navegamos a la deriva en nuestros cuerpos cansados;
Y no hay rumbo donde el cuerpo decida, ni en muertes,
Ni en fatigas, ni en decesos del alma, ni en depresiones;

El timón es esta rueda, navegante niño que no sabe,
Insensato y dulce buscador del infortunio: ¡Vira!,
No nos dejes morder más el polvo.
No nos dejes morder más.
No nos dejes morder:
Danos más dientes.
Más fuertes,
¡Vira!

La tristeza nunca tuvo remos,
La pesadumbre jamás supo nadar,
La desazón y el abatirse a cada paso
Jamás vinieron solos. Ni desnudos.
Jamás fueron más que aludes asidos
A la rueda de la fortuna; Como nosotros:

Antes niños transportados a hombros
Ahora hombres abatidos, sin ganas,
Sin vida, sin nada más que lágrimas
Amargas.

Nos han pedido que luchemos,
Y el mundo es un arma que nos señala,
Y de pronto, al principio, antes de abrir los ojos,
Ya nos ha encajado el golpe para siempre, entrelasangre.
Ya nos ha inutilizado, nos ha dado un cuerpo. Y no hay escudos,
Más que uno, muy secreto e inaccesible, para los que tratan de pervivir:

Dicen que es el amor. El amor puro.
El amor sin más concesiones, ni iras, ni disputas.
El que yo se que no llega, el que yo se que no existe.
El que no siento por nada, ni por nadie, ni nadie siente
Por mi, ni por nadie, y nada hará que esto cambie porque
Ese amor no es más que una enfermedad que la vida trata, y
El cuerpo, de curar a sí misma; y bien sabe.
El amor, que dicen, yo callaré
El nombre dado, es solo otra pieza más.
No os engañéis, enfermos mentales y carnales,
Es otra mala virtud del arte dañino de la fortuna:
Ella gira y ríe, nosotros víctimas. Todo ocurre y va en el aspa.